¿Cuál de las siguientes opciones es diferente a las demás?

  • Perro
  • Manzana
  • Vaca

la prueba del especismo

Parece una pregunta simple e inocente, ¿no?

Me imagino a un niño pequeño que responde inmediatamente: ¡la manzana!

Y enseguida un adulto le corrige condescendientemente: “No, hijo mío. El perro es diferente; porque es el único que no nos comemos…

Entonces, ¿cuál es la respuesta correcta? Realmente, para la mayoría de la gente, por desgracia, ambas lo son.

La cuestión, sin embargo, es otra: casi todo el mundo considera al perro diferente (y a la vaca comestible) porque, de niños, así nos lo han inculcado. Si al niño no se le corrigiera, tendría la posibilidad de desarrollar su propio punto de vista y decidir si quiere que alguien mate a una vaca por él.

Es solo uno de los muchísimos y constantes ejemplos de transmisión del especismo. Si fuera al revés, clamarían, escandalizados, “¡adoctrinamiento!” Pero ésta es la norma de la sociedad en la que vivimos. Y con esta doble vara, con esta ceguera voluntaria, nos toca convivir y luchar. Por ahora.

No caigamos en el desánimo. La ideología especista empieza a resquebrajarse. El veganismo crece.

Me voy a comerme una manzana.

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