Es ley de vida, sabes… El mundo es así. Hay una pirámide alimenticia y los humanos estamos arriba. Mala suerte para las gallinas, los peces y el resto de los animales… Además, muchos animales se matan entre sí. Es natural. Por lo tanto, no hay nada malo en hacer lo mismo.

Depredadores

Curioso, este argumento. Ahora resulta que los humanos no somos tan especiales como parecía. Simplemente hacemos lo mismo que hacen los otros animales. En el fondo, los leones y nosotros nos parecemos mucho…leones comen a su presa

Pero los leones comen a otros animales porque son depredadores. Los buscan, los acechan y los cazan. ¿Acaso los crían en recintos cerrados y los degollan según la demanda de la manada?

No, el hombre no es un depredador. Hoy en día, un humano capaz de atrapar a una liebre sería entrevistado en todos los diarios. También antiguamente, en épocas y lugares en los que los humanos cazaban, necesitaban ir en grupos armados con herramientas. ¿Te imaginas a los 7 millones de humanos del planeta saliendo a cazar en grupos por los bosques? Acabaríamos matándonos los unos a los otros. Aunque eso ya lo hacemos sin necesidad de ir a cazar…

Carroñeros

Entonces, si el ser humano no es un depredador pero come carne de animales, ¿qué es?

Hay otros animales que comen animales sin cazarlos. Se trata básicamente de los carroñeros. Buscan cadáveres de animales o restos que ha dejado un depredador y aprovechan los restos de carne que quedan. El ser humano, en su carnivorismo moderno, se parece más a los carroñeros que a los depredadores. No cazamos. Ni siquiera atrapamos. Simplemente vamos a una tienda y pagamos por un resto de cadáver. Carroña.buitres

Hay animales que matan para su supervivencia. Sin cazar, un depredador no podría subsistir. No es el caso del ser humano. Más bien al contrario: consumir productos de origen animal perjudica nuestra salud, lastra nuestro sistema económico y pone en peligro nuestro ecosistema. Por lo tanto, devorar animales no forma parte de nuestro instinto de supervivencia, sino que es consecuencia del adoctrinamiento carnista que hemos mamado.

No comemos carne para sobrevivir. Sobrevivimos a pesar de comer carne. Nos consideramos seres racionales pero actuamos en contra de toda lógica. Simplemente, somos excelentes en el arte del autoengaño.

Pero todavía a mucha gente le queda la duda. ¿No tenemos dentro de nosotros ese instinto carnívoro que nos hace devorar la carne y disfrutar de un buen filete?

No. Todo es parte de las creencias que nos han inculcado. Alguien puede mirar un filete, olerlo incluso, y que se le haga la boca agua. Luego le dicen que es un filete de carne de gato y siente repulsa. Después le tranquilizan que es carne de cordero y empieza a saborear cada mordisco. Pero no, finalmente le dicen que es carne de un tierno chimpancé recién nacido y de repente, esa persona ya tiene ganas de vomitar.

Carnistas

Todo está en la cabeza.

Como ilustra Gary Yourofsky en su famosa conferencia: “Si le damos a un niño de dos años una manzana y un conejo, ¿qué crees que pasará? ¿ Se comerá al conejo y jugará con la manzana? ¡No! ¡Le dará un mordisco a la manzana y se pondrá a jugar con el conejo!”

Si buscamos cuál es el verdadero instinto del ser humano con respecto a los demás animales, más vale que no olvidemos esta escena.

O quizás esta otra: ¿qué cara pone la gente cuando ve en directo cómo se degolla un animal? ¿Cómo reacciona la gente al ver escenas grabadas de un matadero?

Si no hubiera industria intermediaria, ¿cuánta gente preferiría degollar, despellejar y descuartizar antes que sembrar y recolectar?

Históricamente, hubo épocas y situaciones en las que el hombre necesitó matar para sobrevivir. A partir de ahí, se creó un sistema de creencias que justificaba un acto tan opuesto a nuestra naturaleza. Es una perversión de la razón: justificamos nuestros actos presentes para dar coherencia a nuestro pasado.

Hoy, ese sistema de creencias, que la Dra. Melanie Joy denomina carnismo, y que se apoya en el especismo, se ha consolidado hasta el punto de que prácticamente nadie —salvo los veganos— pone en duda que comer carne y secreciones de animales sea algo agradable, natural y normal.

No existe una pirámide de depredadores y presas en cuya cima se sitúe el ser humano. Si fuera así no correríamos espantados cuando viene un tigre, un oso o incluso un lobo corriendo hacia nosotros. Si fuéramos el mayor depredador del planeta no beberíamos la leche de los bebés de nuestras presas, ni robaríamos sus huevos.

La creencia actual de que comer carnes, leche y huevos forma parte de nuestra naturaleza es un error garrafal, una aberración de la historia y un peligro para nuestro futuro.

No deja de ser irónico que la cultura especista, que tan a menudo resalta las diferencias entre los demás animales y los humanos, tratando de demostrar nuestra superioridad, acuda al ejemplo de los leones para justificar que sigamos yendo a un supermercado a comprar un trozo de carne.

El argumento de los leones resulta absurdo e ilustra la creatividad argumentativa de quien se resiste a cambiar de paradigma.

Ha llegado el momento de entender que no somos leones, ni tiburones, ni terneros. Somos humanos y tenemos unas capacidades particulares y asombrosas propias. Una de ellas es la capacidad de razonar y elegir.

Elijamos pues detener esta locura.

9 comentarios

  • Mickel

    Yo personalmente soy coherente en ese sentido, me parece legítimo comer carne y si no mato y preparo al animal yo mismo es porque es más fácil pagar porque lo hagan, pero vamos. Si me saliera la carne a mitad de precio lo haría. Ah, y me daría igual comer carne de perro o gato, no soy especista. Lo que si considero es que la industria carnica debería tener leyes que aseguraran un minimo de calidad de vida a los animales que crian.

    • María

      Desde tu punto de vista daría igual comer personas, eso sí, que les aseguraran un mínimo de calidad de vida… Yo personalmente considero tu comentario éticamente deplorable.

    • ale

      Justo de lo que habla jajaja careces de lógica, si que los maten pero que los traten bien… Si de verdad les tuvieras compasión elegirías no explotarlos y matarlos de esa forma, pero como dice somos muy buenos en el autoengaño jajaja brutos que somos !!!

  • Gorka

    Yo, lo que me he encontrado, en general (y es mi experiencia, no significa que sea así) es que el veganismo se da mayoritariamente en gente de ciudad o que se ha criado en la ciudad y luego se ha ido al campo. No en gente que ha crecido en el campo (a lo mejor en las nuevas generaciones ya empieza a darse esta segunda opción). Gente que la carne la ha comprado en el super, en trozos, sin haber convivido con esos animales. Yo, personalmente, he crecido en el campo. He convivido con animales que despues me he comido y nunca ha sido un trauma. Me educaron siguiendo el patrón de que hay que tratar bien a los animales pero nosotros pensamos y ellos no y no tenemos los mismos derechos porque no tenemos los mismos deberes.
    Pero aparte de mi experiencia personal veo algunas incongruencias en la argumentación. No somos la punta de la piramide de depredadores porque nos escapamos cuando viene un tigre o un oso? No, perdona, no hablamos de la ley del mas fuerte sino de una piramide de dominacion y en eso el ser humano es el rey. Y es el rey porque piensa y ha conseguido crear herramientas para desarrollarse por encima de otros animales. Y entre esas herramientas están las armas. Es un hecho, no estoy a favor ni en contra, es un hecho simplemente.
    Y si, casi todo es sugestionable. Y podriamos debatir largo y tendido sobre el tema. Que lo animal es malo para el cuerpo? No lo es mas que lo vegetal. Por lo menos para algunos. Yo soy alérgico al LTP (lipid transfer protein a.k.a. proteina vegetal) y no puedo comer la mayoria de vegetales y cada vez hay mas gente con este tipo de alergias. Que hacer con ellos/nosotros?
    Sin acritud
    Un saludo

    • Hola Gorka,
      Gracias por compartir tu opinión.
      Decir que pensamos y los otros animales no, es falso.
      Ya decía Descartes que los animales son máquinas. Y también decían que la Tierra no era redonda. Y tantas cosas más… Los humanos somos muchas cosas; la humildad ante nuestra propia ignorancia no es una de nuestras virtudes.
      Con respecto a la argumentación sobre ser más fuertes que nadie, estoy de acuerdo. Pero precisamente dominamos el mundo gracias a nuestra capacidad de pensar, desarrollar nuestra empatía y muchas características más. Y si pensamos, somos tan sensibles, tan avanzados, ¿por qué no avanzamos un paso más y dejamos de atormentar la vida de todos los otros animales del planeta?
      Nos comportamos como un tirano de la era feudal, en vez de hacerlo como el hermano mayor que cuida y respeta a los demás.
      Con respecto a las alergias, como sabes, las hay a toneladas. Desconozco la que me comentas. Pero estoy seguro de que en el siglo 21, los que comen carne y secreciones de animales tienen alternativa.
      Todo es cuestión de elección.
      Salud y paz 🙂

      • Antón

        Pues yo me acabo de jalar un filetón de Ternera lechal y unas chuletitas de cordero.

  • dani

    Hola Joseph,
    Pienso que no deberías permitir en la web comentarios subdesarrollados como los de Gorka, Anton y Mickel; tienen toda su sociedad para expresarse; me produce repugnancia encontrarmelos en webs antiespecistas…

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